El verano de 1986, nueve expediciones de todo el mundo se encontraron en la base del K2 para escalar la montaña a través de la ruta de ascenso más complicada, por la cual pocas personas habían conseguido subir. trece de los escaladores perdieron allí la vida.
Muna, de Santiago Zannou. Sección Oficial. Clausura.
Un año más echa el cierre el Festival de Cine de Gijón y lo hace con la incógnita planteada sobre su sombrío futuro. El que ha sido director de las últimas cinco ediciones cierra un ciclo (se lo hacen cerrar, más exactamente) debido a la ocurrencia que los próceres municipales se han sacado de la manga. Donde no había un problema crearon uno hace cinco años y ahora no les da para resolverlo. La solución han decidido que pase por la convocatoria de un concurso público para el cargo de director de festival. Nacho Carballo es uno de los ocho aspirantes al puesto y, mientras se toma la decisión, la ciudad sigue huérfana de salas de cine en las que acoger el evento. Poner la vela al santo ha funcionado dos veces pero no tiene por qué funcionar una tercera. El revanchismo primero y la desidia después han hecho languidecer al certamen y aquella promesa de relanzamiento con la que accedió a su puesto el director saliente se ha acabado saldando objetivamente con agujeros en las cuentas, recortes en el presupuesto y pérdida de días de duración, de identidad y de interés en los títulos seleccionados. Todo un logro que siempre tendra nombre y apellidos.
Chistes con acento andaluz, ¿qué puede salir mal?
El desastre de la gala de clausura de ayer representa perfectamente lo que ha significado la era Carballo, un regreso al pasado para caer en los mismos errores de antaño que hacía tiempo que estaban superados. Pase la falta de preparación, el poco dinero, etc. Pero no ser capaces de hilar de corrido una entrega de premios que debería ser sota, caballo y rey parece cuando menos sorprendente. El humorista gaditano Diego Arjona ofició como maestro de ceremonias y dedicó el inicio de la gala a contar chistes, no siendo el más afortunado el de sacar al escenario a una señora del público que seguramente no se merecía ese castigo. Y tras un inicio similar al de años anteriores, el desastre comenzó a fraguarse.
Mercedes Sampietro, Premio Mujer de Cine 2016
La descoordinación entre el conductor del evento y los músicos, el desfase en la entrada de los vídeos, las voces que se superponían indeseadamente, la confusión entre premiadores y premiados o el desorden en la entrega de los galardones fue algo nunca visto hasta la fecha, llegándose al punto de entregar primero el premio de Mejor Película que el de Mejor Guion. O que no se leyera ni el de Mejor Director ni el Rellumes. Para cuando Mercedes Sampietro subió al escenario a recoger el Premio Mujer de Cine 2016, la cosa ya no tenía arreglo y la actriz catalana contribuyó al caos con un discurso inconexo y poco preparado, quizá porque ya había recibido hace ocho años el Nacho Martínez.
La actriz Paloma Bloyd, presentadora de los títulos de la Sección Oficial
Pocas sorpresas por lo que respecta al palmarés final. Las quinielas apuntaban a la búlgara Glory, la rusa Paradise y la norteamericana Manchester frente al mar y las tres se repartieron casi todo, dejando restos para la eslovaca The teacher y el director filipino Brillante Mendoza, en lucha con el coreano Hong Sang-soo por ser el autor con más presencias en las últimas ediciones del Festival de Gijón. Mario Pardo, en un estado dudoso de consciencia, entregó (o lo que fuera aquello) los premios de interpretación, que recayeron en Julia Vysotskaya y Casey Affleck, por sus trabajos en Paradise y Manchester frente al mar respectivamente.
Paloma Bloyd, actriz con filmografía tan escasa como la tela de su vestido, dio por finalizado el acto y recordó al público presente en el Jovellanos la necesidad de abandonar la sala antes de la película de clausura... para a continuación aparecer Diego Arjona dando paso a la actuación musical de Supersonora y Blanca Romero, con la gente ya saliendo del teatro.
Supersonora y Blanca Romero interpretando un clásico de Perales/Jeanette
Santiago Zannou tuvo presencia destacada en la ceremonia y tras haber sido miembro del Jurado Internacional de la 52ª edición, fue el encargado de cerrar el FICX54 con su último trabajo, el documental Muna, realizado en colaboración con Manos Unidas. En su discurso de presentación se mostró bastante afectado por el fracaso que supuso su segundo largo, Alacrán enamorado (ni tan mal) y su deseo de recuperar la pasión por su oficio de cineasta. Quiza Zannou la recuperase pero probablemente los espectadores no pensarán lo mismo a tenor de lo que ofrece su última película. Muna es corta, apenas supera la hora de metraje. No hay música, no hay voz en off, no hay contexto, no hay... nada. Sólo mujeres etiopes que lo pasan mal y el director que se limita a seguirlas con su cámara en una acumulación de secuencias deslavazadas e inconexas que poco o nada alcanzan a contar. Seguramente la dura realidad africana hubiera merecido un mejor cronista y nosotros otra clausura.
Santiago Zannou y el equipo de la película presentando Muna en el Teatro Jovellanos
Palmarés 54 Festival Internacional de Cine de Gijón
El Jurado Internacional de la 54 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón, integrado por Dña. Judith Colell, D. Nima Javidi, D. Kathleen Haney, D. David Matamoros y Dña. Claudia Pinto ha concedido los siguientes premios a los largometrajes participantes en la Sección Oficial:
PREMIO ESPECIAL DEL JURADO: MANCHESTER FRENTE AL MAR, de KENNETH LONERGAN
(Estados Unidos, 2016) “Porque ha conmovido unánimemente al Jurado a través de una historia cercana, profunda, que habla de lo frágiles que somos y de la lucha de un hombre por reconstruirse y una conmovedora exploración del dolor”.
El Jurado Internacional de la sección ANIMAFICX de la 54 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón, integrado por: Dña. Anca Damian, D. Fumio Obata y Dña. Isabel Herguera, ha concedido el
PREMIO ANIMAFICX: WINDOW HORSES (THE POETIC PERSIAN EPIPHANY OF ROSIE MING)
de ANN MARIE FLEMING
(Canadá, 2015)
“Los siete largos tenían belleza y calidad propias, pero por desgracia teníamos que elegir uno. Consideramos como fluía el argumento, la dirección artística, los conceptos de personaje, el movimiento, los puntos de inflexión de la historia y también si la duración era la idónea para el tipo de relato. Y nos pareció que Window Horses cumplía con todos los requisitos. La narrativa en animación es distinta de la de imagen real por muchos motivos. Los directores de la primera, por ejemplo, crean mundos a partir casi de la nada, usando tan sólo la imaginación. Y las posibilidades estilísticas de los dibujos e ilustraciones que se ven en pantalla pueden ser infinitas. Muchas veces se dedica mucha energía a este capítulo, y el relato se resiente. Es muy difícil lograr el equilibrio. En Window Horses nos pareció que dibujos y guión iban de la mano, que ninguno de ellos se imponía al otro sino que se apoyaban y completaban a la perfección”.
El Jurado FIPRESCI de la 54 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón, integrado por D. Abbas Bozkurt, D. Pablo García Conde y D. Jean-Max Mejean, ha concedido el
PREMIO FIPRESCI a: GLORY de KRISTINA GROZEVA Y PETAR VALCHANOV
(Bulgaria, 2016)
“Por su mirada sarcástica a la corrupción en todas las esferas de la sociedad y su historia simple pero aun así poderosa que expone temas universales relacionados con la lucha de clases”.
El Jurado de cortometrajes de la 54 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón, integrado por D. Nacho Vigalondo, Dña. Elena Furiase y D. Emiliano Allende, ha concedido los siguientes premios a los cortometrajes participantes en la Sección Oficial:
El público de la 54 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón ha concedido los siguientes premios:
PREMIO DEL PÚBLICO “FUNDACIÓN FORO JOVELLANOS DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS” a la mejor película de la Sección Oficial a: ALMACENADOS de JACK ZAGHA
(México, 2015)
El Jurado Joven de la 54 Edición del Festival Internacional de Cine de Gijón, formado por jóvenes de entre 17 y los 25 años, ha otorgado los siguientes premios:
El Jurado de la sección Día D’Asturies, formado por D. Rodrigo Sopeña, Dña. Isabel Friera y D. Antonio Virgili ha concedido el premio DÍA D’ASTURIES, patrocinado por TPA, al cortometraje:
NOCTURNO de JORGE DOPACIO
El Jurado CIMA, integrado por Dña. Francesca Delise, Dña. Marian Matachana y Dña. María Reyes Arias, ha concedido el premio a la Mejor Película dirigida por una Mujer de la 54 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón a:
El jurado formado por Dña. Guadalupe Arensburg, D. David Rodríguez y D. Nacho Carballo ha concedido el premio “PROYECTO CORTO MOVISTAR+ - PECERA ESTUDIO 2016” al proyecto de cortometraje titulado:
72%
presentado por Euphoria Productions y dirigido por Lluís Quílez
El jurado del “PREMIO NUEVOS REALIZADORES DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS”, formado por Almudena Cueto, Kiko Prada, Isabel Friera, Nacho Carballo y Margarita Llamas y Patrocinado por el Gobierno del Principado de Asturias, ha concedido su premio al siguiente proyecto:
Manchester frente al mar, de Kenneth Lonergan. Sección Oficial.
Melanie: The girl with all the gifts, de Colm McCarthy. Géneros Mutantes.
Cigarettes et chocolat chaud, de Sophie Reine. Enfants Terribles.
Manchester frente al mar, de Kenneth Lonergan. Trailer.
Manchester frente al mar se sitúa en el agradecido territorio de los dramas que exploran el sufrimiento, el sentimiento de pérdida y el duelo, y lo hace mediante una historia que parece buscar el más dificil todavía en este campo. El excelente filme de Kenneth Lorrigan dosifica con cuentagotas la información al espectador durante su primer tercio a través una narración pausada y precisa que se sustenta en el sensacional trabajo interpretativo de Casey Affleck. Él solo carga sobre su espalda todo el dolor y el peso de una película que contiene siempre un caudal emocional a punto de desbordarse. La relación presente y futura de este personaje con su sobrino adolescente (brillante Lucas Hedges) es el núcleo sobre el que orbita un guion redondo que reafirma a Lorrigan como un autor al que seguir muy de cerca.
Melanie: The girl with all the gifts, de Colm McCarthy. Trailer.
Nuestra tercera aparición por la sección Géneros Mutantes es The girl with all the gifts, segundo largometraje dirigido por el escocés Colm McCarthy, curtido principalmente en el medio televisivo. Su película supone la enésima variación sobre el ultracansino tema de los zombis, que aquí son llamados "hambrientos" pero que para el caso viene a ser lo mismo. Tras una introducción que juega a desconcertar al espectador, rápidamente se ponen las cartas sobre la mesa y se inicia la típica huida por parte del grupo de supervivientes que luchan contra la amenaza al mismo tiempo que la científica loca de turno (Glenn Close) trata de buscar una solución al problema. Moviéndose por unos escenarios a medio camino entre la Georgia de The walking dead y el Pripyat postnuclear, The girl with all the gifts ofrece pocas novedades a un género que parece a estas alturas haber dado ya todo lo que podía.
La francesa Cigarettes et chocolat chaud despide también nuestro poco afortunado paso por Enfants Terribles, tras la irregular Girl asleep y la funesta Chicken. De nuevo la sección deja la Laboral y asoma la patita por los Cines Centro, y en este caso lo hace con una historia sencilla acerca de un padre viudo que trata de mantener bajo su custodia a sus dos hijas pequeñas, a las que educa como buenamente puede, para inquietud de unos servicios sociales que amenazan con tomar cartas en el asunto. La directora debutante Sophie Reine, presente en la sala para presentar el filme y el posterior encuentro con el público, no pasa de la amable corrección en una cinta de buenas intenciones y regulares y previsibles resultados.
Cigarettes et chocolat chaud, de Sophie Reine. Trailer.
Glory (Slava), de Kristina Grozeva y Petar Valchanov. Sección Oficial.
Toni Erdmann, de Maren Ade. Gran Angular.
Se acerca el final del FICX54 y la Sección Oficial sigue sin deparar hasta la fecha grandes alegrías. Así las cosas, uno puede conformarse a estas alturas con que al menos no ofrezca demasiadas penas. La búlgara Glory (Slava), dirigida por Kristina Grozeva y Petar Valchanov, responsables también de La lección, pertenece a este último grupo.
Glory (Slava), de Kristina Grozeva y Petar Valchanov. Trailer.
Ambientada en el presente, guarda ciertas similitudes con la más retro The teacher pero de nuevo asistimos a un abuso de poder por parte de la autoridad y sus representantes sobre un individuo indefenso. La mala malísima en esta ocasión es la jefa de relaciones públicas del ministro de Transporte, una mujer al borde los cuarenta y centrada en su trabajo hasta el extremo de poner en riesgo su relación de pareja. El bueno es un trabajador del ferrocarríl tartamudo que un día se encuentra en plena vía del tren una enorme cantidad de dinero que decide devolver. El homenaje público que recibe acabará dándole a este humilde ciudadano más problemas que otra cosa y como el guion del filme fuerza la situación hasta el límite, todo acaba como se puede esperar. A pesar del retrato tosco y maniqueo de los personajes, o precisamente por ello, la película es disfrutable si uno acude sin muchas pretensiones.
La alemana Toni Erdmann, de Maren Ade, acaba de ganar hace apenas veinticuatro horas el Premio Lux del Parlamento Europeo. Con anterioridad había pasado con buena acogida por los festivales de Cannes, San Sebastián o Sevilla, despertando unas expectativas que el lleno absoluto en su proyección en los Cines Centro parecía confirmar.
Seleccionada por su país para la carrera por el Oscar de habla no inglesa, la película cuenta de modo y manera irreverentes el conflicto emocional entre un padre (Peter Simonischek) y una hija (Sandra Hüller, la Michaela de Réquiem) separados y casi incomunicados por culpa de las servidumbres del trabajo de esta última. Una historia que posiblemente hayamos visto muchas veces pero con la novedad de que aquí el personaje paterno toma unas decisiones muy locas y el filme se arrastra en su segunda mitad por ese mismo camino de locura que no sabemos a dónde nos puede conducir. Haciendo equilibrios entre la genialidad y el ridículo, con una duración excesiva y un final anticlimático, Toni Erdmann no hace prisioneros ni deja a nadie indiferente, aunque en mi opinión venda más ruido que nueces.
Manang Biring, de Carl Joseph Papa. AnimaFICX.
Chicken, de Joe Stephenson. Enfants Terribles.
The teacher, de Jan Hrebejk. Sección Oficial.
Paradise, de Andrei Konchalovsky. Sección Oficial.
Manang Biring, de Carl Joseph Papa. Trailer.
Este año he visto más películas de animación en el FICX que en todos los anteriores juntos. Tampoco esto quiere decir mucho sino exactamente tres. La última ha sido Manang Biring, una exótica producción filipina con un argumento entre picaresco y capriano, pero bastante simple y tontorrón, que mezcla el drama familiar con la oncología para que el resultado final sea aún si cabe más terrible en todos los sentidos. La protagonista que da nombre el filme es una señora que se dedica al curanderismo. Ha sido diagnosticada de cáncer y ha renunciado al tratamiento, con lo que parece resignada a su suerte. Distanciada desde hace tiempo de su hija y su nieto, recibe una carta de ésta donde le anuncia su próxima visita por Navidad. Pero como estamos todavía en marzo y es posible que no llegue con vida hasta esas fechas, la señora Biring, en compañía de sus peculiares amigos, organiza una curiosa maniobra para asegurar el esperado reencuentro. El director Carl Joseph Papa hace de todo en su película pero ya se sabe lo que pasa con quien mucho abarca.
Cuando hago mi selección de películas previa al festival tomo decisiones entre sorprendentes y absurdas. No recuerdo por qué razones decidí que la británica Chicken merecería la pena pero si pudiera volver atrás en el tiempo y tacharla de la lista me ahorraría la hora y media perdida contemplando esta historia sobre (spoiler ahead) los peligros de la consanguinidad. El debutante Joe Stephenson, presente junto al protagonista del filme (Scott Chambers) en los Cines Centro, adapta una obra de Freddie Machin que quizá tenga un encaje adecuado en su sección (Enfants Terribles) pero no muchos motivos para salir de ella.
The teacher, de Jan Hrebejk. Trailer.
La eslovaca The teacher anima moderadamente una jornada que estaba resultando hasta el momento bastante infame. Sin ser nada del otro mundo, al menos permite sumergirse en los ambientes y escenarios de la Checoslovaquia de principios de los ochenta, aún bajo el yugo comunista. La película de Jan Hrebejk narra los abusos de poder de una profesora sobre sus alumnos, a los que recompensa o castiga académicamente en función de la predisposición de sus padres a hacerle favores de diferentes tipos. Para conseguir la implicación emocional del espectador y su empatía con los damnificados, el director y su guionista (Petr Jarchovský) no escatiman maniqueísmos y los malos son todos personajes lineales que se ganan nuestra condena y reprobación. La pérfida profesora es además la "directora del partido comunista" de la zona y el tipo que recibe una paliza por propasarse con la mujer de uno de los padres, "un maldito bolchevique", de forma que tengamos clara la orientación política del mal.
Cerramos el día con la que debería haber sido una de las películas del festival y que para mí acabará siendo la decepción del mismo. El veterano director ruso Andrei Konchalovsky, autor de títulos de prestigio como El tren del infierno... y también de Tango y Cash, viene de ganar el premio de Mejor Director en el pasado Festival de Venecia con Paradise.
Rodada en blanco y negro, propone la enésima revisitación en el cine del Holocausto judío. Por aquello de resultar original en un tema del que ya queda poco que decir, Konchalovsky cuenta en flashbacks la historia de tres personajes que hablan directamente a la cámara, recurso narrativo que acaba por explicarse al final. Pero la originalidad queda rápidamente enterrada por una historia que, en mi caso particular, dejó de interesarme antes incluso de empezar a hacerlo. ¿Qué más se puede contar a estas alturas sobre las brutalidades en los campos de concentración y exterminio, sobre la Solución Final o sobre el colaboracionismo francés? Desde luego, no lo que cuenta (y tal como lo cuenta) Paradise, que además es larga como un domingo sin dinero, que diría Lalo Alzueta. Habida cuenta de las deserciones durante su pase en los Cines Centro, más de uno habrá debido de pensar lo mismo.
In this corner of the world, de Sunao Katabuchi. AnimaFICX.
El día más feliz en la vida de Olli Mäki, de Juho Kuosmanen. Gran Angular.
Le ciel attendra, de Marie-Castille Mention-Schaar. Sección Oficial.
En tiempos pretéritos, esos que parecía añorar el actual director del Festival de Cine de Gijón cuando, ejem... accedió al cargo, era norma habitual el oscurantismo organizativo y que para poder conseguir entrada para alguna gala de inauguración o clausura tuvieras que ir diciendo "Fidelio" por diferentes puertas por si acaso en alguna te abrían. Hace mucho que aquello se había corregido y si uno tenía interés en asistir a estos actos sabía a qué atenerse y, sobre todo, cómo, cuándo y dónde acudir. Pero se nota que a Carballo le puede la nostalgia y en las últimas cinco ediciones este proceso ha cambiado otras tantas veces su mecánica. La penúltima consiste en que te regalan los pases para las ceremonias y, como el año pasado, las películas van por libre. En teoría las invitaciones para la clausura se daban en el día de hoy y por ello descarté el pase madrugador de Paradise, el filme de Andrey Konchalovskiy que compite dentro de la Sección Oficial. Pero resulta que no, que sí que era hoy lo de las invitaciones pero a partir de las cinco de la tarde, esa hora en la que... estamos en el cine. Podemos suponer que nadie piensa estas cosas pero supongo que sí, que se piensan muy a fondo y que se trata de compartimentar al público y separar a la chusma que vamos al cine de la gente bien que luce vestido en horteras galas de provincias. El caso es que esto igual tenía sentido en años electorales, no fuera que el político de turno recibiera un madreñazo de algún espectador indignado, pero ahora, entre que no hay elecciones a la vista ni políticos en los actos, ¿a quién coño le importa? Da igual, el próximo año fijo que lo hacen de otra forma.
Descartada Paradise hasta el pase de mañana por la noche, la primera película del día fue (o debería haber sido) In this corner of the world, trabajo de animación japonés ambientado en los años pre Hiroshima. Y digo debería porque al final me pasé un buen rato durmiendo, cosas del horario de sobremesa, aunque lo poco que vi tampoco me animó demasiado a mantenerme despierto. La cinta de Sunao Katabuchi es además extremadamente larga pero, en fin, no sería justo emitir ninguna opinión dadas las circunstancias.
In this corner of the world, de Sunao Katabuchi. Trailer.
La película finlandesa El día más feliz en la vida de Olli Mäki llegaba precedida por el Premio de la sección Un certain regard del último Festival de Cannes y de un buen recibimiento en su proyección previa en Gijón. Por desgracia, ha acabado siendo una decepción. El filme de Juho Kuosmanen, rodado en un elegante blanco y negro, explota hasta lo soporífero su única idea argumental: la presión a la que se ve sometido un mediocre boxeador local antes de su gran combate por el título de Campeón Mundial del peso pluma. Pero El Panadero de Kokolla (¿dónde vas con ese nombre?) está más interesado en su chica que en la pelea contra su rival norteamericano y el director y coguionista nos lo repite una y otra vez hasta que nos sale el discurso por las orejas. No sucede absolutamente nada más en todo el metraje y cuando llega la hora de la pelea (spoiler ahead), sorpresa, Olli se lleva unas hostias como panes que lo tumban en el segundo asalto. Pero a nuestro hombre eso se la sopla porque a él lo que de verdad le importa es irse con su chica, ser felices y comer perdices. Juho Kuosmanen, como Bertolucci, es de los que saca muchas pollas en su película. Señoras si eso ya tal.
El día más feliz en la vida de Olli Mäki, de Juho Kuosmanen. Trailer.
La presente edición del Festival de Cine de Gijón te convalida por un máster en islamismo radical y Le ciel attendra supone el complementario perfecto de la terrible Layla M. También de origen francés, lo que resulta comprensible, explora allí donde no supo o no quiso hacerlo Mijke de Jong, en los misteriosos mecanismos que operan en los procesos de radicalización de las jovenes adolescentes que son captadas para la causa yihadista.
La directora Marie-Castille Mention-Schaar mezcla tres vías narrativas diferentes que son un tanto confusas en el inicio pero que poco a poco se van revelando como bastante previsibles. El estilo de la realización, sobrecargado de primerísimos planos, no es demasiado primoroso. Tampoco es que los personajes estén completamente bien dibujados ni que sus acciones nos resulten comprensibles a este lado del mundo pero al menos se le puede reconocer al filme cierta honestidad y ambición didáctica en un tema que se presta como pocos al cuñadismo. Según la propia autora reconoció en el coloquio posterior celebrado en los Cines Centro, probablemente la película ofrece más preguntas que respuestas pero eso siempre es positivo para los que van por la vida repartiendo certezas, en éste y en otros asuntos.
Le ciel attendra, de Marie-Castille Mention-Schaar. Trailer.
Tower, de Keith Maitland. AnimaFICX.
Train to Busan, de Yeon Sang-ho. Géneros Mutantes.
La mécanique de l'ombre, de Thomas Kruithof. Rellumes.
Descubro vía Twitter que ayer se le entregó el Premio Nacho Martínez al actor Lluís Homar justo antes de la proyección de El nacimiento de una nación, película estadounidense de la Sección Oficial. Esto tradicionalmente tenía lugar durante la ceremonia de clausura pero supongo que Carballo y sus más cercanos colaboradores, en su ánimo renovador presidido siempre por la inteligencia y el buen criterio, habrán pensado que aquellos interesados en la película de Nate Parker sobre la esclavitud norteamericana seguramente lo estarían también en la obra del protagonista de La plaza del diamante y qué mejor momento entonces que ése para hacer la entrega del galardón. En esa misma línea de lucidez han programado un único pase del largometraje documental Mi vida entre hormigas, centrado en la figura del músico asturiano y personaje universal Jorge Martínez, en la Laboral, emplazamiento muy a mano del cinéfilo interesado. Esos detalles de calidad que engrandecen a este nuestro festival.
Tower, de Keith Maitland. Trailer.
La norteamericana Tower, documental de animación perteneciente a la sección AnimaFICX, está dirigida por Keith Maitland y cuenta el suceso real ocurrido el 1 de agosto de 1966 en la Universidad de Texas, en Austin, cuando el perturbado de turno (Charles Joseph Whitman) armado con un fusil disparó desde el mirador de la torre matando a 17 personas e hiriendo a 32. Si durante la primera mitad del metraje la cinta funciona casi como un thriller de acción, durante la segunda el tono se torna más reflexivo y escarba en las consecuencias que la tragedia supuso para algunos de los afectados que sobrevivieron para contarlo. Mezclando el dibujo con la imagen real en blanco y negro de los archivos de la época, Maitland abusa un tanto del componente emocional del relato pero el conjunto tiene la fuerza de lo auténtico.
La producción coreana Train to Busan ha sido todo un éxito comercial en su país de origen y por temática e intenciones no puede defraudar a nadie puesto que ofrece todo aquello que promete: zombis a cascoporro. Su director, Yeon Sang-ho, es habilidoso con la cámara y los muchos efectos especiales, aunque pasar de las dos horas con semejante argumento parece excesivo a todas luces. La película no se aleja demasiado de aquellos filmes de catástrofes que estuvieron tan de moda en el pasado. En el grupo de personajes protagonistas podemos encontrar representantes de diferentes edades y clases sociales para mostrar a través de ellos el drama humano que hay tras el incendio de un rascacielos, el accidente de un avión... o el apocalipsis zombi, que en el fondo viene a ser lo mismo. Entretenida y olvidable a partes iguales, al menos nos evita la sobredosis de trascendencia torpe que llevamos estos días.
Train to Busan, de Sang-ho Yeon. Trailer.
Cerró la tercera jornada del festival La mécanique de l'ombre (La mecánica de la sombra), primera película dirigida por Thomas Kruithof, que ha resultado una agradabilísima sorpresa. Kruithof, presente en los Cines Centro, contó que empezó a escribir el guion con su amigo Yann Gozlan (autor de la olvidable El hombre ideal), pero por suerte para los espectadores la pareja siguió caminos separados, por lo que Kruithof considera el filme enteramente propio. Se trata de un thriller claustrofóbico que bebe de múltiples fuentes, que van desde Hitchcock al cine político de los años setenta, y se beneficia del habitual gran trabajo interpretativo de François Cluzet, perfecto como parado ex alcohólico al que una enigmática oferta de trabajo le cambiará la vida. Con pocos elementos y una puesta en escena ajustada y minimalista, el realizador francés compone un relato que, como los medios empleados por los protagonistas, parece sacado de otra época. Por ponerle algún reparo, probablemente su desenlace no está a la misma gran altura del resto y es una lástima que el director no quisiera o pudiera mantener la atmósfera que consigue hasta la mitad del metraje. La mécanique de l'ombre compite en Rellumes pero hubiera funcionado estupendamente como película inaugural.
La mécanique de l'ombre, de Thomas Kruithof. Trailer.