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domingo, 23 de noviembre de 2014

52 Festival Internacional de Cine de Gijón (Día 2)



Hope, de Joon-ik Lee. Rellumes.
The Cut, de Fatih Akin. Sección Oficial.
Respire, de Mélanie Laurent. Convergencias.
Jack, de Edward Berger. Rellumes.


Como si de una siniestra conspiración se tratara, todas las películas vistas en esta primera jornada completa del Festival Internacional de Cine de Gijón tienen a niños o adolescentes como protagonistas, o al menos en el centro del conflicto dramático, y en todas ellas pasan las de Caín. Claro que algunos más que otros. El primer puesto se lo lleva la (encantadora) niña de ocho años protagonista de la producción surcoreana Hope (So-won), que no pasa mucho metraje hasta que sufre una violación que a punto está de costarle la vida y que le dejará secuelas físicas y psíquicas, irreversibles las primeras y casi, casi las segundas.



Hope, de Joon-ik Lee. Trailer.

Hope, dirigida por Joon-ik Lee y que participa a concurso dentro de la sección Rellumes, es sensiblera en demasiados momentos y tiene unos constantes subrayados musicales que refuerzan la impresión de que el director y guionista quieren a toda costa impactar y sacudir el hígado del espectador con golpes bastante bajos y no siempre muy legales. Se enfanga también en unos jardines (todo lo relacionado con el juicio y la sentencia del acusado) que no la ayudan en lo más mínimo y a poco que uno se ponga pejiguero se le pueden sacar los colores. Pero el caso es que el conjunto a mí me funciona, me la creo, empatizo con el dolor de esa familia golpeada y me gusta su discurso de superación del trauma. Y luego está la fabulosa niña protagonista, Lee Re, que es un hallazgo superlativo y que sostiene ella sola todo lo demás. Como esto que a mí me parecen virtudes seguirán siendo defectos para los cínicos militantes, comprendo que tenga más detractores que defensores entre el público del FICX. Pero como dijo una vez Francisco Nixon, el cinismo nunca ha dado de comer a nadie. Y yo añado que a nadie excepto a los propios cínicos, claro.


Fatih Akin no es nada cínico y sus películas tampoco. Después de la completa retrospectiva que disfrutamos en Gijón hace un lustro, ahora presenta en la ciudad su último largometraje. The cut no fue precisamente bien acogida en el pasado Festival de Cannes y una vez vista podemos decir que ni tanto ni tal calvo. El ubicuo Tahar Rahim interpreta en ella a Nazaret Manoogian, un armenio al que la Primera Guerra Mundial le pilla en medio del odio turco y que de forma milagrosa consigue salvar su vida aunque no su voz. Pero su familia se ha quedado atrás y una vez finalizado el conflicto bélico dedicará sus escasas fuerzas a tratar de encontrar a sus dos hijas gemelas. El desarrollo del argumento es previsible, la narración bastante convencional y aunque Akin es bueno componiendo planos, a la historia le falta la fuerza necesaria y se ve con un distanciamiento que no ayuda mucho para que el conjunto resulte todo lo emocionante que debiera. Rahim, aunque se pasa silente casi todo el tiempo, siempre es una presencia sólida en pantalla y aquí la ocupa la mayor parte del metraje.


Joséphine Japy y Lou de Laâge, protagonistas de Respire

A Mélanie Laurent muchos la conocimos en Malditos bastardos. La actriz francesa también dirige y en Respire, presentada por Esther Miguel Trula (aka @flamencastone) en la nueva sección Convergencias, nos cuenta la conflictiva relación entre dos chicas adolescentes de provincias. La primera está viviendo dolorosamente la inminente separación de sus padres y mantiene una relación dudosa con su supuesto novio. La segunda es una recién llegada al instituto que rápidamente se revela como una mentirosa y manipuladora compulsiva. Ambas se hacen enseguida muy amigas pero pronto la relación se estropea por culpa del doloroso secreto que guardan cada una de ellas. Respire, una adaptación de la novela homónima de Anne-Sophie Brasme, es profundamente francesa en su temática y su realización, está bien narrada y ofrece una conclusión algo llevada al extremo pero en todo caso coherente.


Respire, de Mélanie Laurent. Trailer.


La alemana Jack, del realizador televisivo Edward Berger, también participa a concurso en Rellumes y también está protagonizada por un niño que sufre. De hecho, son dos los niños que sufren. Jack y su hermano pequeño, Manuel, tienen una madre joven y ausente que los deja un poco a lo loco. En un momento dado, Jack es enviado a un internado pero allí las cosas no le van muy bien, por lo que decide volver a casa. El problema es que su madre ha desaparecido dejando a su hijo menor al cuidado (es un decir) de una amiga. Jack recoge a su hermano y lo que sigue a continuación es un vagar diurno y nocturno por las calles de un Berlín de cara B. Como ocurre con Hope, el peso del filme recae casi por completo en la excelente labor interpretiva del niño protagonista, el debutante Ivo Pietzcker. El problema es que las cosas se alargan en exceso (como las respuestas de su director en el Encuentro con el público posterior) y se repiten un poco innecesariamente. Y que todos los personajes adultos parecen cyborgs. Pero por lo demás, bien.


Jack, de Edward Berger. Trailer.

Festival Internacional de Cine de Gijón [Facebook]

jueves, 26 de noviembre de 2009

47 Festival Internacional de Cine de Gijón (Día 7)



Solino. Fatih Akin.
Mammoth, de Lukas Moodysson. Esbilla.


Acudir a los Cines Yelmo para una sesión del Festival de Gijón es una especie de suplicio. Quizá por falta de tradición y/o costumbre o por simple y llana ineptitud de los responsables del complejo, la libre circulación de seres humanos una vez comenzada la proyección no es sólo que se permita, incumpliendo manifiestamente la norma, sino que puede incluso llegar a prolongarse hasta por espacio de media hora. Durante el pase realizado ayer de Solino, enmarcada dentro de la retrospectiva de Fatih Akin, hubo personas que entraron a la sala después de haberse producido ya el cambio de la primera bobina de la cinta. Resulta difícil meterse en la atmósfera de un filme cuando no deja de pasar gente subiendo escaleras o tapando los subtítulos. No es éste un hecho aislado porque esta misma circunstancia ya se produjo también el domingo pasado con Awaydays. Otra vez detalles negativos en una organización que parece querer deshacer el camino andado durante estos años.


Solino. Trailer.

Por lo que se refiere exclusivamente a la película de Akin, Solino es un trabajo de encargo cuyo guión no está firmado en esta ocasión por el cineasta alemán sino que es obra de Ruth Toma. Sin embargo, el director de Contra la pared consigue hacer suya la crónica de esta familia de inmigrantes italianos que llega a Alemania mediada la década de los sesenta. El filme se centra principalmente en Gigi, el hijo menor del matrimonio formado por Rosa y Romano, y en su sueño de convertirse en director de cine. Traiciones y deslealtades se mezclan con fidelidades inquebrantables en una historia por momentos incluso academicista que Akin sabe sacar adelante con oficio de artesano.

SolinoMammoth

Lukas Moodysson es un cineasta cuya trayectoria está inseparablemente unida al certamen gijonés. Tras haber ganado premios y recibido ciclos y homenajes en pasadas ediciones, Moodysson presenta ahora su primera realización rodada en inglés y lo hace dentro de la sección Esbilla. Mammoth es una muy notable película en la que el sueco, también guionista de la misma, ofrece una visión tan ambiciosa como pesimista sobre el actual estado de las cosas.

El argumento de Mammoth se centra en la pareja formada por Leo (Gael García Bernal) y Ellen Vidales (Michelle Williams). Profesionales de éxito y residentes en Nueva York, sus vidas apenas parecen cruzarse la una con la otra y la pequeña hija de ambos, Jackie, pasa más tiempo con la niñera, una inmigrante filipina cuyos hijos se han quedado en el continente asiático al cuidado de la abuela, que con sus propios padres. El autor de Fucking Åmål muestra en su filme, de cuidada y estupenda factura, diferentes paradojas cotidianas con estos personajes como protagonistas y de las que se pueden sacar diversas conclusiones. Por desgracia, el filme se resiente negativamente en cierta parte de su metraje de una desafortunada explicitación de sus tesis. Esto no es obstáculo, sin embargo, para hacer de Mammoth una muy estimulante propuesta que debería devolver a Lukas Moodysson al lugar de privilegio que se merece tras los palos de ciego en su filmografía que supusieron títulos tan desafortunados como A hole in my heart.


Mammoth. Trailer.

lunes, 23 de noviembre de 2009

47 Festival Internacional de Cine de Gijón (Día 4)



Contra La Pared. Fatih Akin.
Welcome, de Philippe Lioret. Sección Oficial.
Awaydays, de Pat Holden. This Is England.


Se está dando la circunstancia de que una de las mejores ediciones del Festival de Cine de Gijón en lo que a calidad de las películas seleccionadas se refiere está coincidiendo con una de las más deficientes en lo que respecta al trabajo de la organización. No cabe ante esto la disculpa de que durante el fin de semana la asistencia de público ha desbordado las expectativas porque este hecho ya es algo habitual en los últimos años y porque la calidad de las proyecciones no debería verse resentida por esta particularidad. Los retrasos en los horarios de las sesiones también se han convertido ya en algo habitual durante estos cuatro días de certamen y tampoco se está cumpliendo el que una vez empezada la proyección no se permita el acceso a la sala por respeto al resto de espectadores. Convendría evitar estos detalles negativos, que tan habituales eran en el pasado y que parecían definitivamente desterrados del presente.


Contra La Pared. Trailer.

Reconozco que el nombre de Fatih Akin no me decía nada hace apenas un mes. Cuando el festival anunció la retrospectiva que le dedicaba lo primero que pensé fue que se estaba acabando el conjunto de posibles directores homenajeables. En estos últimos quince años han pasado por el certamen gijonés tantos realizadores destacados de lo que se ha dado en llamar cine independiente que cada vez resulta más difícil la elección. Aunque tanto Soul Kitchen como Corto y con filo son dos filmes estimables, Al otro lado y Contra la pared han resultado agradabilísimas sorpresas, y quizá esta última no debería haberlo sido tanto puesto que fue Oso de Oro en el Festival de Berlín de 2004.

Contra la pared es una historia de amor loco. Loco porque así están sus dos protagonistas. O al menos se conocen en un psiquiátrico. Como si de un Matrimonio de conveniencia esquizoíde se tratara, Cahit y Sibel primero se casan, luego se conocen y al final se enamoran. Entremedias el espectador asiste a todos los excesos de su tormentosa relación que Akin filma primorosamente con la contundencia y la fuerza habituales en su cine visceral. Ambientada, como es costumbre en su director, a caballo entre Alemania y Turquía, Contra la pared es un título indudablemente grande en la interesante filmografía de un autor decididamente revindicable.

Contra La Pared

Welcome, del realizador francés Philippe Lioret, compite en la Sección Oficial y viene precedida por dos galardones precisamente en el último Festival de Berlín. Es un drama sobre la inmigración ilegal, un tema fácilmente tendente al sermón y al discurso bienintencionado de nefastos resultados. Bastante cercana en su argumento y en la articulación del mismo a la española Retorno a Hansala, Welcome llega a unas cimas a las que ni se asomaba el trabajo de Chus Gutiérrez. Protagonizada por un joven iraquí de origen kurdo que intenta llegar a Inglaterra para reunirse con la chica que ama y por un monitor de natación francés, en los cuarenta y en proceso de separación de una mujer a la que sigue queriendo, el filme de Lioret es un trabajo honesto y brillante que sortea hábilmente todos los escollos en los que suelen quedarse las películas que se enfrentan a estas temáticas. Apoyándose en una precisa construcción de personajes y huyendo de los habituales estereotipos al servicio de un guión teledirigido, Welcome cuenta con soberbias interpretaciones de sus protagonistas, en especial de un gran Vincent Lindon que debería ser uno de los principales candidatos al premio de interpretación masculina.

Aunque bastante ambiciosa en sus pretensiones, Awaydays acaba resultando mucho menor en sus resultados. La adaptación de la novela de Kevin Sampson llevada a cabo por Pat Holden y encuadrada dentro del ciclo This Is England se mantiene durante todo su metraje en un molesto tono de tibieza que amaga con despegar para acabar por no hacerlo en ningún momento. Es una histora de iniciación, ambientada en la Inglaterra de 1979, y protagonizada un chico llamado Carty que entra a formar parte de una pandilla pija conocida como The Pack, cuyas señas de identidad son los impermeables, los polos Lacoste o las zapatillas Adidas. Las actividades violentas del grupo, la relación de Carty con su hermana Moll y, principalmente, el vínculo ambiguo que se establece entre el protagonista y uno de los miembros de la banda constituyen el núcleo central de este fallido filme.


Awaydays. Trailer.

domingo, 22 de noviembre de 2009

47 Festival Internacional de Cine de Gijón (Día 3)



La Tierra De Óscar, de Alejandro Zapico. Esbilla.
Los Fugaos. Historias Del Silencio, de Juan Luis Ruiz y Lucía Herrera. Esbilla.
Al Otro Lado. Fatih Akin.
Les Beaux Gosses (French Kissers), de Riad Sattouf. Sección Oficial.


Continuando con la inmersión localista del Festival de Cine de Gijón, ayer le tocó el turno en la primera sesión de la tarde a un programa doble compuesto por dos trabajos facturados en Asturias e inscritos ambos en la perniciosa tradición de las buenas intenciones. El primero, un cortometraje que presentaron sus dos creadores y tres niños del Colegio Público Jovellanos, encargados éstos de poner la voz en off a la historia. La tierra de Óscar es un ejemplarizante y bastante plano documental sobre las duras condiciones de vida de los niños en Mali. En sus apenas catorce minutos de duración es difícil salir de la superficialidad y en ella se queda un título cuyo loable objetivo principal es ser distribuido en los centros educativos de la provincia.

Los Fugaos. Historias Del Silencio, de Juan Luis Ruiz y Lucía Herrera
Los Fugaos. Historias Del Silencio, de Juan Luis Ruiz y Lucía Herrera

Bastante más ambicioso y por ello más decepcionate resultó el largometraje Los fugaos. Historias del silencio, de la pareja de documentalistas formada por Juan Luis Ruiz y Lucía Herrera. También ambos presentaron un trabajo que, como ya sucediera con su anterior L'escaezu, proyectado el año pasado en el certamen gijonés, parte de un tema interesante y lo desaprovecha por completo. Construido a base de testimonios de quienes fueron involuntarios protagonistas de los hechos narrados, además de alguna presencia tan llamativa como la de Alfonso Guerra, la película es incapaz de articular un mínimo hilo conductor que vertebre adecuadamente la narración y se limita a ofrecer sin orden ni concierto una serie de historias de desigual interés y de escaso valor cinematográfico.


Al Otro Lado. Trailer.

Al otro lado (The edge of heaven) se anunciaba en el programa de mano como la película más política de Fatih Akin. No sé si las motivaciones de Akin fueron realmente políticas a la hora de abordar este proyecto pero sí parece claro que se trata de su trabajo más ambicioso de todos los vistos hasta el momento en la retrospectiva que le dedica el festival. Una historia de casualidades y encuentros casi austerianos cuyo desencadenante es la visita a un prostíbulo de un anciano emigrante turco en Bremen. Este acontecimiento en apariencia trivial servirá para unir, en ocasiones sin que ellos lo sepan, a seis personajes fronterizos entre Alemania y Turquía con la sombra de la muerte siempre acechando.

Akin se muestra mucho más maduro y reposado que en anteriores ocasiones y dota a su filme de un ritmo pausado que contrasta con el torbellino visual que ofrecía en Soul Kitchen o con la intensidad lumpen de Corto y con filo. Sólo cabe reprochar a este Al otro lado su conclusión, tan críptica como austera, tan abrupta como decepcionante. Claro que para una docena de espectadores el final llegó mucho antes. Estructurada en episodios, al aparecer los rótulos del tercero, titulado como la propia película, algunos lo confundieron con los créditos finales e iniciaron su desfilar hacia la salida. A los más rezagados les dio tiempo a comprobar que aquello no se acababa y continuaron viendo el resto de pie al lado de la puerta. Pasado un rato, algunos regresaron a sus butacas pero al menos una persona vio la última media hora de pie al lado de la puerta. Más imbécil no se puede ser.

Al Otro LadoLes Beaux Gosses (French Kissers)

La francesa Les beaux gosses (French kissers), dirigida por Riad Sattouf, ha supuesto nuestro desembarco en la Sección Oficial de la presente edición de festival. Resulta chocante cuando no directamente incomprensible que precisamente esta película engrose esta sección cuando estamos ante una suerte de American Pie (el personaje de la madre de Hervé en ésta es heredero directo del interpretado Eugene Levy en aquella) o Supersalidos a la francesa cuyo carácter aparentemente gamberro pero en el fondo de lo más convencional hubiera encontrado un mejor acomodo en Enfants Terribles.

Protagonizada por un grupo de escolares adolescentes en diferente grado de descerebre y con llamativas presencias secundarias de actrices como Irène Jacob o Valeria Golino, Les beaux gosses, que ha sido un gran éxito de taquilla en Francia, gozará de un estreno comercial español probablemente fuera incluso de los minoritarios circuitos de versión original, lo que convierte su presencia competitiva en el Festival de Gijón más en una maniobra comercial que artística.


Les Beaux Gosses (French Kissers). Trailer.

sábado, 21 de noviembre de 2009

47 Festival Internacional de Cine de Gijón (Día 2)



Corto y Con Filo. Fatih Akin.
Dead Man's Bluff. Aleksey Balabanov.
My Suicide, de David Lee Miller. Enfants Terribles.


Corto y con filo (Kurz und schmerzlos) es uno de los primeros trabajos en la filmografía de Fatih Akin y como tal se exhibe dentro de la retrospectiva que le dedica el Festival de Gijón. Sin conocer previamente nada de la obra de este director alemán de origen turco es fácil establecer paralelismos con la película inaugural del certamen y es que Akin muestra aquí una vez más cierto gusto por la previsibilidad en esta historia de tres amigos de juventud que ven como sus vidas se separan de forma trágica e inevitable.

Gabriel, turco, acaba de salir de la cárcel y se reencuentra con Bobby, serbio, y con Costa, griego, en la boda del hermano del primero. Mientras que Gabriel quiere reformarse e ir por el camino recto, sus dos amigos caen poco a poco en la red de un capo albanés de la mafia local. Akin aliña su historia con una trama paralela de amor y celos que se ve siempre con interés y simpatía pero a la que se le notan de forma evidente todas sus costuras narrativas. Sin embargo, al igual que ocurría con Soul Kitchen (cuyo protagonista interpreta aquí a Costa), Akin filma con energía y se sobrepone a sus propias trampas para rematar un título apreciable.

Corto y Con FiloDead Man's Bluff

El festival ha incluido como novedad en esta edición la proyección de algunos filmes con subtítulos en asturiano. Resulta un tanto paradójico en un certamen que se dice internacional esta concesión al localismo y más discutible aún si se realiza casi sin avisar. Dead man's bluff, del ruso Aleksey Balabanov, ha sido uno de estos títulos. El cineasta descubierto en Gijón hace dos años con la tremendista y tendenciosa Cargo 200 demuestra aquí que el estilo efectista lo incorporaba ya desde tiempo atrás. Como si de un Taratino soviético se tratase, Balabanov muestra un gusto por la recreación paródica de la violencia que convierte al firmante de Pulp Fiction en un realizador sobrio y austero. El problema con Balabanov es que uno no sabe si se toma a sí mismo en serio, aunque sea parcialmente, puesto que con la secuencia final parece querer hacer una especie de reflexión de trazo grueso sobre la Rusia actual. Y eso, después de la orgía de sangre y descerebre previa, resulta desconcertante.

My suicide está grabada en vídeo y como tal se proyectó anoche. Lo mejor que se puede decir de ella es que aguanta al interés durante casi todo su metraje pese a lo excesivo de éste y que con todos los ingredientes negativos con los que David Lee Miller ha cocinado su propuesta ésta no le ha salido del todo mal. Un estudiante anuncia en su clase de audiovisuales que su trabajo académico consistirá en grabar su propio suicidio. Filmando como un espídico multi-collage que incluye desde animación hasta recreaciones de célebres secuencias cinematográficas, My suicide resulta un tanto cargante precisamente por ese ombliguismo del protagonista que el mensaje final de la película se encarga de recriminar. Con apariciones destacadas de intérpretes como el recientemente fallecido David Carradine, Mariel Heminghway o Joe Mantegna, la película de David Lee Miller acaba resultando curiosa e interesante.


My Suicide. Trailer.

viernes, 20 de noviembre de 2009

47 Festival Internacional de Cine de Gijón (Día 1)



Soul Kitchen. Inauguración. Sección Oficial Fuera de Concurso.

Raquel Sánchez Silva y Juanma Castaño
Raquel Sánchez Silva y Juanma Castaño

Resultó extraño volver ayer a la Universidad Laboral tantos años después. No sé el grado de imperdonable abandonó que llegaría a sufrir en estos tiempos pasados pero, como antiguo alumno que fui del centro, su estado actual no creo que se corresponda con lo que debería ser y parece que todas y cada una de las decisiones tomadas para su reforma hubieran sido hechas por el más tonto de la clase. La proliferación del hormigón como elemento decorativo, la entrada de la biblioteca convertida en un chiringuito modernete, esos bancos de diseño que casan tanto con el entorno como un santo con pistola o los antiguos vestuarios reconvertidos en espacio académico cuando espacio es precisamente lo que sobra en el edificio, son sólo algunos ejemplos de los crímenes cometidos en el antiguo Centro de Enseñanzas Integradas. Y todo ello unido al hecho de que su perrofláutica infrautilización de ahora también resulta discutible y sorprendente.

El Teatro también ha sido objeto de reforma pero la lamentable proyección perpetrada anoche con la película inaugural, Soul Kitchen, del realizador turco-alemán Fatih Akin, también da pistas sobre la calidad de la misma. No es de recibo que en un festival internacional, después de todo un año de preparación, se alce el telón de semejante manera. En cualquier otra sesión hubiera sido lógico e imperativo que posteriormente se hubiera ofrecido la devolución del importe de la entrada al público, y no por el dinero sino por la imagen, pero tratándose precisamente de la gala de inauguración aún resulta más intolerable. Imagino que algún responsable habrá de este desastre y algunas cuentas tendrá que rendir. En la web del festival no hay ningún comentario al respecto y en la prensa local, una vez más, las referencias han sido mínimas, adoptando esa postura habitual de que si no se habla de las cosas es que no han pasado. Pero pasaron y que pase que durante un tercio de película ésta se vea desenfocada, que los subtítulos sean en ocasiones ilegibles o que se interrumpa dos veces la proyección pero no precisamente para arreglar el problema, es un chapuza absoluta y una tomadura de pelo en toda regla. Dicho queda.

Ángela Molina, Premio Nacho Martínez
Ángela Molina, Premio Nacho Martínez

Por lo demás, la presentación del certamen, de su jurado y de sus secciones fue conducida con brillantez por Juanma Castaño y Raquel Sánchez Silva. Castaño hizo gala de su presunta simpatía y aprovechándose de que jugaba en casa supo llevar al público a su terreno. El auditorio río las gracias sobre las butacas del Jovellanos (apunto que las de La Laboral no son mucho mejores y para ser de reciente creación parece que los diseñadores se olvidan de que la gente tiene cuello), sobre el carácter arriesgado del festival, sobre los periodistas deportivos o sobre la verborrea del presidente regional. Ágil y amena, la ceremonia fue notablemente superior al pequeño desastre de Estíbaliz Gabilondo del año anterior. Ángela Molina, recogiendo el Premio Nacho Martínez, protagonizó el momento más emotivo y aplaudido de la noche.

También estuvo presente en el escenario Fatih Akin, que agradeció al festival la retrospectiva que le dedica aunque deseó que su mejor trabajo esté aún por hacer. Con Soul Kitchen sin duda ha hecho uno bastante estimable, aunque en realidad la película sólo tiene de indie y alternativa su nacionalidad y sus intérpretes, porque su guión sería acogido con agrado en el mismísimo Hollywood y probablemente acabé allí en forma de remake. La historia de este griego que dirige un restaurante cutre en los arrabales de Hamburgo es previsible y convencional desde los primeros minutos (de hecho, la historia recuerda enormemente a Luna de Avellaneda, del argentino Juan José Campanella) pero también es divertida, cercana y enormemente disfrutable. Akin filma con brío, gusta del gran angular, de los movimientos de cámara llamativos y de la utilización estridente de la música, para terminar por crear un trabajo más que solvente. Y que además tenía en su contra a los elementos técnicos, así que debe ser incluso aún mejor de lo que parece.


Soul Kitchen. Trailer.